Sobre Kinvia
Kinvia nació de un problema de casa.
A mi papá le dijeron que necesitaba cirugía de rodilla. Las dos. Cuando preguntamos cuánto costaba, nos quedamos callados: entre la operación, el hospital y los meses de rehabilitación, era dinero que no teníamos.
Así que empezamos a buscar algo que lo ayudara mientras juntábamos. No un milagro. Algo que le quitara la rigidez de las mañanas y lo dejara dormir.
Eso es lo que vendemos aquí: aparatos sencillos para gente que batalla todos los días y no puede resolverlo de otra forma. No prometemos curar nada. Te decimos qué hace el aparato, cuánto tarda en llegar y qué pasa si no te sirve.
Si tienes una duda, escríbenos al 871 886 3485. Contesta una persona.